Uno de los dilemas
entre los gobiernos en la última década ha sido la legalización de las drogas,
las cuales a cobrados centenares de vidas en el transcurso de todos estos años
sea por sus efectos negativos sobre la salud o por la guerra que ha surgido a
través de la lucha contra la venta y distribución de la misma, por eso se ha
considerado como mejor opción la legalización.
Por otra parte,
esta situación también ha llegado a considerarse entre los mismos gobernantes de algunos países ya que lo ven
como una solución, con el único fin de evitar más guerra que llevaría a la disminución de pérdidas humanas y más
derroche de dinero innecesario, dentro de sus análisis algunos países del
continente americano como lo es el caso de Chile que han optado por la
legalización, argumentando que es más factible económicamente y socialmente el manejo de la droga que la
lucha contra ella, como lo expresa una investigación realizada por unos
estudiantes de economía en España quienes concluyen diciendo: “es más fácil
invertir 1 dólar en la educación sobre el manejo de las drogas que 15 dólares
en la lucha contra ella”.
De alguna manera
el trafico autorizado ayudaría a tener un control sobre muchos movimientos de
dinero, permisos de manejo y entes encargados de su regulación y se evitaría la
lucha de las bandas al margen de la ley por apoderarse de territorios en los
cuales se ven involucrados en mayor parte por menores de edad; por esto se
inicia una controversia donde se exponen casos en los cuales se iría en contra
de la legalización por causas como el aumento del consumo conllevando a la
proliferación de indigentes y drogadictos pero que a su vez iría en contra de
una guerra que solo involucra gastos de recursos del país que deberían ser
invertidos en educación, salud y vivienda.
Otro punto es, que las drogas sean manejadas dentro de un
comercio controlado, sería posible que muchos de estos recursos también fueran
invertidos en la rehabilitación de adictos y en educación especial que genere
conciencia sobre su uso y no uso; así lo manifiestan algunos países como china
y Pakistán quienes afirman que la legalización se convertiría en un problema de
salud pública y otros como Sudáfrica e india que no han podido controlar el
comercio de estupefacientes no han tenido más remedio que la crear curas contra
los efectos negativos.
No obstante,
después de cada punto de vista solo se puede concluir que el tema de las drogas
no termina, que toda adaptación necesita su proceso y que solo se debe buscar
la forma más apropiada para aceptar y controlar la expansión de las drogas,
aunque las expectativas no pinten ser favorables se cree que ayudaría a evitar tantas muertes innecesaria y ya que ha sido imposible erradicar este mal
solo se opta por unirse a una estrategia pero lo más importante es encaminar
muchos de los recursos a la educación de principios y valores que eviten entre
los niños y adolescentes que los estupefacientes entren como un proceso de vida
y mejor generar espacios que no permitan a los jóvenes tener tiempos para el
ocio y banalidad.

Comentarios
Publicar un comentario